Es muy bonito recordar, sobre todo las cosas agradables.
Quien no recuerda la dedicación de nuestras madres y abuelas en hacer todo lo que correspondía a cada época del año, los roscos fritos y potajes de Semana Santa, el cocido y las pelotas que se hacían para el carnaval, las tortillas y fritadas para el "día de la vieja"y como no, llegaba la Navidad y no faltaban las tortas de aceite y los rosquillos de aguardiente.
Yo como soy tan cocinillas dedico una tarde hacer de todo un poco, encendemos el horno de leña, hago pan y como no, los rosquillos de aguardiente y de naranja. Os puedo asegurar que mientras quedan de todas esas cosillas, no hay nada mas.
Ya queda poco para el nuevo año, otro año, pero las mismas inquietudes y las mismas preocupaciones. Alguien dijo: Vamos a abrir el libro, sus páginas están en blanco, escribamos
palabras sobre nosotros mismos. El libro se llama oportunidad y su
primer capítulo es el día de Año Nuevo.
Y qué ricos que estaban Cati!
ResponderEliminarAna